Prueba de productos: Casco Flip Up de Kenrod, servicio completo

No hace mucho tiempo, la protección del motorista estaba encomendada a una cuestión personal de propio criterio según el cual se podía circular tal cual uno se bajaba de la cama por la mañana. Y ningún agente de la autoridad te podía reprender por tu singular indumentaria ni por la ausencia de protecciones. Poco a poco, la legislación se fue endureciendo en el sentido de proteger la vida del motorista, pero las normativas al respecto eran enormemente ambiguas, la investigación en materiales acababa de nacer y las pruebas de resistencia y ensayos no destructivos eran términos con ausencia total de significado.

Hoy en día, hemos superado ese escoyo de forma que se han potenciado todas las características de los elementos de protección para el motorista tanto obligatorios como voluntarios. Así, un guante ya no solo protege contra la erosión en caso de caída; ahora protege del frío extremo con delgados materiales especiales, evita roturas en los diminutos huesos de la mano y aumenta la sensibilidad y tacto en la yema de los dedos, algo impensable hace tan sólo menos de dos décadas, además de ser accesible para todo tipo de bolsillos.

En este reportaje, vamos a estudiar uno de estos casos y averiguar si tras el intento, los ingenieros de Kenrod han conseguido un producto que dé un paso adelante respecto a las necesidades del motorista que busca proteger su cabeza con un casco.

El Flip Up, nombre con el que Kenrod ha querido identificar este casco, es un casco modular con doble visera (solar y transparente), fabricado en fibra de vidrio e intercomunicador Bluetooth integrado.

Primeras impresiones y toma de contacto

Casco Flip Up de Kenrod

El Flip Up se entrega en caja rígida de cartón en la que se incluye una funda para transporte de color negro con el logo de Kenrod. Dentro se adjunta una breve descripción del casco (sin desmontaje) y su utilización junto con la forma de abrochar la correa. Otro librito de instrucciones se incluye con la descripción y operación del sistema de intercomunicador Bluetooth, además de un transformador eléctrico para recargar la batería del sistema integrado del casco. Dicha batería viene desinstalada y hay que introducirla dentro de su correspondiente habitáculo dentro del casco, operación que viene descrita en la última página del manual de instrucciones y que da pie a error por lo escueto de la explicación. Sin embargo, nada malo puede suceder en este caso. Por último, descubrimos en estas instrucciones que la placa del Bluetooth puede ser extraída aunque dicha operación puede suponer la avería del sistema y por lo tanto no es aconsejable.

El Flip up tiene el interior desmontable para su limpieza pero no incorpora un segundo juego de almohadillas interiores, así que deberemos programar la limpieza de forma que no coincida con unas fechas en las que tenemos que usar el casco. Su manipulación es fácil e intuitiva. La calota tiene una estructura clásica con dos aireaciones, una superior y otra en la mentonera de fácil articulación y manipulación aunque de eficacia algo escasa. Un pequeño alerón le confiere una efectiva línea aerodinámica que estabiliza el casco en velocidades altas. La mentonera se articula con rapidez y encaja en sus anclajes superior (abierto) e inferior (cerrado) sin problemas ni sustos de cierres inesperados.

A la hora de colocarnos el casco, la cabeza entra sin problemas a través de las esponjas encargadas de hacer el cierre inferior. Las orejas tienen un buen habitáculo, no son aplastadas durante el trayecto y la utilización de gafas con distintos tipos de patillas no es incompatible con el acolchado interior del Flip Up de forma que no sentiremos daño ni dolor por patre de éstas. La visera transparente es bastante rígida en su manipulación pero un poco delgada. Tiene tratamiento antiralladura, sin embargo no le vendría mal un poco de más de espesor. No tiene irregularidades y no distorsiona la imagen a la vez que hermetiza bien el cierre con las juntas gomosas de la calota. La visera solar tampoco distorsiona, se opera perfectamente mediante su palanca en el lateral izquierdo, donde está además el mando externo del intercomunicador Bluetooth. El sistema de cierre es por correa de loneta, un poco fina, con sistema de broche rápido. Incorpora dos protectores acolchados antiroce que ejecutan bien su trabajo. El diseño del casco es simple: sólo existen dos colores, plata y negro, con el logo de Kenrod a ambos lados y otro más detrás en la nuca.

Por último añadir en esta descripción exterior del casco que integra una membrana de tela elástica bajo la mandíbula a modo de hacer el cierre sobre el cuello, y un protector nasal de goma que se suelta con demasiada facilidad.

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