Recomendaciones para mantener las pinzas de freno

El sistema de frenos de una GSXR 1000 logra, en tan sólo 6,8 s, pasar de 220 a 0 km/h, mientras que el poder de su motor pasa de 0 a 220 km/h en 10,8 s. Esto pone de manifiesto la importancia del sistema de frenos, de su poder, pero también nos demuestra el enorme esfuerzo que debe realizar.

Importante:

Tener unos latiguillos buenos de acero inoxidable 100% con nada de aluminio, ni caucho etc, una bomba radial que multiplique la presión ejercida en la maneta a múltiplos que ni por asomo llegará la axial de serie, unas pastillas de “élite” y unos preciosos discos wave, aunque si tus pinzas no van bien, todo lo anterior sirve de muy poco.

Las pinzas se encargan de soportar y de empujar a las pastillas de freno contra el disco cuando recibe la presión necesaria por parte de la bomba de freno.

Existen distintos tipos de pinzas pero todas ellas, tras liberarse presión en el circuito, son las que permiten que la pastilla de freno continúe en contacto con el disco de freno, aunque de forma mínima, para que en la próxima frenada el efecto de las pastillas sea inmediato.

Este contacto queda garantizado por los retenes del pistón de la pinza y por el propio sistema hidráulico, generando un efecto permanente pero mínimo para evitar efectos negativos.

Las hay de pistón simple, doble pistón opuesto, doble pistón paralelo, de cuatro, de seis pistones… Básicamente, se clasifican según su anclaje y según el número de pistones o bombines con que empujan a las pinzas.

En competición, las pinzas son más largas y llevan cuatro, seis u ocho pistones. Tantos pistones son necesarios porque el poder de frenado es mayor.

Todos somos conscientes que las pastillas de freno o el líquido de frenos hay que reemplazarlos periódicamente. Sin embargo no lo tenemos tan claro a la hora de hablar del mantenimiento de las pinzas de freno, esas grandes olvidadas.

En efecto, hay que mantenerlas, repararlas e, incluso, sustituirlas y esto, de forma periódica.

De nada vale instalar unos formidables discos wave, un kit de latiguillos de acero inox 100% o una bomba radial o las mejores pastillas del mercado si resulta que las pinzas no van bien.

Tened en cuenta que todo es un conjunto y que cualquier parte que falle afecta al resto y, en definitiva, a las prestaciones de nuestra moto y, si añadimos que el sistema de frenos es un elemento de seguridad, la mala conservación de cualquiera de sus piezas afecta directamente a nuestro físico.

Es cierto que las pinzas son muy resistentes, ya que su misión así lo pide pero también requieren “mimos”, ya que están sometidas a vibraciones excesivas, altísimas temperaturas y a elementos externos como suciedad, agua, tierra, piedras etc., por lo tanto, es bueno que hagáis una inspección visual para observar si hay pérdida del líquido de frenos, holguras …

Básicamente, los problemas que uno se encuentra en las pinzas son los derivados de un fallo en la estanqueidad como consecuencia de las roscas de los tornillos de purgado y entrada del líquido de frenos y los derivados del desgaste de los bombines. En efecto, el posible desgaste de los bombines es una fuente inagotable de problemas:

Los bombines son muy resistente al calor y muy duros pero todo tiene un límite y pueden terminar dañados por un exceso de temperatura o un uso abusivo o, lo que es peor y más frecuente: una mala instalación de los mismos.

Sí, lo que estáis leyendo: una mala instalación de los bombines. Si tenemos que desmontar y abrir una pinza para su cuidado o reparación hay que seguir una serie de pasos y tener mucho cuidado, tiempo y paciencia porque de lo contrario no servirá para nada el mantenimiento y puede ser hasta contraproducente. Es mejor no abrir una pinza salvo que sea totalmente necesario.¿Por qué? Porque las pinzas están sometidas a una gran temperatura y tensión que provocan pequeñas deformaciones que no se notan cuando sus piezas están unidas pero si se separan para luego volver a unirlas puede darse algún problema de acoplamiento.

Evidentemente, hay que tener pericia y herramientas adecuadas. Si no es tu caso, te recomiendo que vayas a tu taller de confianza y que realice el mantenimiento de tus pinzas.

Las pinzas que necesitan desmontaje se separan aflojando unos pernos situados en la parte superior, al abrirse quedan fuera los anillos tóricos, que son los que mantienen estancos los agujeros de unión. Saca los bombines soltando las gomas (fuelles) y recuerda identificar cada bombín con su alojamiento porque, luego, en el montaje no puedes cambiarlos. Desmontada la pinza, la limpias y la secas totalmente.

Hecha la reparación, mantenimiento o sustitución del elemento dañado, hay que volver a montarla y, siempre, recuerda cambiar los retenes, añadiéndoles un poquito de grasa para su buen encaje. Los fuelles de goma tienes que ponerlos perfectamente para evitar problemas posteriores con los bombines. Coloca la pinza en su anclaje, el nuevo tornillo de unión al latiguillo y el de purgado y llena la pinza. Y ya has terminado.

La industria auxiliar

También comercializa pinzas para nuestras motos pero, salvo que te dediques a la competición, no es necesario cambiar las de serie porque los pepinos nuevos que sacan las fábricas van realmente armados hasta los dientes y el resto de las motos con lo de serie van perfectamente.

Lo que sí, un tirón de orejas a casi todos sus fabricantes porque, en la información técnica que ofrecen de las motos, no viene casi nada de los frenos, poco más que lleva sistema de freno de disco o de tambor y su diámetro.

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