Vespa GTS 125 Super Sport – Los gemelos golpean dos veces

Uno que se vanagloria de ser un gran cinéfilo, no tiene otro actor en todo el elenco de estrellas que conforman el firmamento de Hollywood que tiene que gustarle Schwarzenegger (lo he escrito sin tirar de Google). No, no es el peor actor de la historia, ni mucho menos, pero poco le falta. Mal gusto tengo, pero no soy mentiroso porque no me hace falta. Pues sí, malo es un rato, pero los hay peores (Seagal, Van Damme, Cage…). Sólo dos directores supieron sacarle jugo a los 110 kilos de carne del austríaco, y con los dos repitió: Cameron y McTiernam, con Terminator y Predator respectivamente. Hizo sus pinitos como actor cómico, pero sólo porque su alter ego hizo lo suyo también. Estamos hablando de Stallone, con el que volverá a hacer un cameo en Mercenarios 2. En estas cintas de humor (terror, las llamaría yo), Schwarzenegger intenta parecer gracioso, y aunque en ocasiones parezca que lo consiga, está muy lejos de los cánones de la comedia. Sin embargo, hay una cinta en la que coincide con DeVito con la que se le puede perdonar la vida. Los gemelos golpean dos veces se le llamó en España, Twins era su título original. Venía a decir que tras un experimento genético para conseguir al hombre perfecto, un segundo feto vio la vida con los genes que sobraron. Aunque el padre (padres) y madre fueran los mismos, dos personas totalmente diferentes fueron engendradas con la misma simiente.

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Pues a Vespa le ha sucedido no lo mismo, pero algo muy parecido y bastante similar. Se trata en nuestro caso de la Vespa GTS 125 Super Sport. Hay que acercarse muy mucho para identificar y distinguir una Vespa de otra. No es un efecto que suceda con los modelos actuales pues con los antiguos también sucedía, y sólo los duchos en el tema sabían identificar realmente una Vespa de las otros 146 modelos diferentes que se llegaron a fabricar, asunto que empezaba por mirar el faro.

La GTS también se diferencia de su hermana melliza la S por su faro al igual que Schwarzenegger se diferencia de DeVito por el intelecto (por los músculos no, porque tienen exactamente el mismo número de ellos). Pocos elementos visuales diferencian una de otra, y al inexperto usuario de scooter se le colarán infinidad de detalles que realmente las hacen totalmente diferentes no ya solo en la apariencia física. Efectivamente, los estribos del acompañante son otros de los elementos que ayudan a diferenciar un modelo de otro, además del ya mencionado faro. Elementos en rojo, como el amortiguador delantero montado sobre el exclusivo sistema de suspensión por bieleta de las Vespas además de la costura roja del asiento, nos hacen ver que el espíritu de la GTS es más diferente del de la S de lo que en un principio pudiéramos pensar.

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Como en el símil cinéfilo del principio hemos subrayado, son dos scooter completamente diferentes lo que nos traemos entre manos si comparamos una con otra. A pesar de sus análogas líneas y silueta casi calcada, la GTS posee un octavo de litro que aprovecha toda la energía que la legalidad permite actualmente. Son 15 caballos refrigerados por agua frente a los 10 de la S, mucho más tranquilos y sosegados. Sobre ella, la S recuerda mucho más en su conducción a una Vespa clásica que la GTS, donde la maniobrabilidad primaba sobre la estabilidad.

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