Maxiscooter Vs 125 cc: Comparativa de scooters urbanitas

Pues resulta una cosa muy curiosa, que cuando vas en la moto, también lo piensas. Será por aquellos defectos tan humanos que son los de la ansiedad y la avaricia. No se puede negar, todos lo hemos pensado, sobre todo cuando circulando a velocidades relativamente legales, somos adelantados por no pocos compañeros de las dos ruedas a los que observamos detenidamente y con cierto disimulo cuando coincidimos con ellos en los semáforos.

 

A esa eterna pregunta hemos querido encontrar respuesta, de cierta manera, en este versus tan particular. Pero como es imposible averiguarlo a no ser que pusiéramos en marcha cada uno de los tipos de scooters, coches y motos existentes en el marcado, hemos querido en este caso, investigar en el dilema de qué scooter es mejor para la ciudad:

El maxiscooter, cuyo mayor exponente sea quizás la Yamaha T-Max.

 

El scooter de 125 c.c., cuyo ejemplo en este caso será la Peugeot Geopolis 125

 

 

El duelo ha sido realizado en un ambiente mixto de carretera y ciudad. Partiendo desde una zona de Alcorcón, se accede a la capital por la A-5 hasta la Plaza de España, donde se gira a la derecha para subir por la Gran Vía madrileña para desembocar en la Plaza de Cibeles. Allí y girando a la izquierda, se sube todo el paseo de la Castellana atravesando la plaza de Castilla y uniéndose al torrente de la carretera M-607 de Colmenar Viejo tan solo un par de kilómetros, pues es allí donde está nuestro destino y punto de intercambio de montura. Una vez allí, se realiza exactamente el mismo trayecto en sentido inverso para intentar discernir qué vehículo se mueve mejor por la congestionada ciudad.

 

En total son 19 km aunque Google Maps indique un par de ellos más. En lo que sí acierta es en el tiempo, que para ambos supuso 30 minutos. Para los inquietos que quieran saber ya el resultado, sentimos decepcionarles si han apostado por alguno de los dos contrincantes. Ciertamente, ambos tienen razones de sobra para ganar al competidor, pero no han sido suficientes para obtener una victoria contundente y clara.

 

Yamaha T-Max:

A favor: Una salida espectacular, pero poco le sirve más allá de los 50-70 km/h, lo que provoca que vuelva a coincidir casi con total seguridad en el siguiente semáforo con su contrincante. Aunque no suponga una variable para esta comparativa, la comodidad y confort de conducción tienen que ver si el tiempo supera la media hora de conducción.

 

En contra: Un aparente mayor volumen, pero los escasos milímetros que la diferencian de cualquier otra no son suficiente razón para obstaculizarle el camino.

 

Peugeot Geópolis 125:

A favor: Un tamaño óptimo para culebrear entre cualquier obstáculo. El peso influye en la maniobrabilidad.

 

En contra: Una salida lenta y pausada. Quizás en competiciones de cuarto de milla sea la última en llegar, pero bajo los ojos de los radares urbanos poco influye. La postura y protección aerodinámica, óptima en la Geopolis para velocidades medias y bajas, ayudan para una travesía estrictamente urbana, pero feroz para los riñones cuando nos acercamos a la hora de conducción.

 

Al final, el que ha influido a declarar un posible ganador ha sido el de siempre, nuestro poderoso caballero don Dinero. No ya sólo por el desembolso económico que supone la compra de una u otra, sino por el gasto en sí mismo de combustible.

 

La Yamaha T-Max ha realizado un consumo de 5,18 litros a los 100 kilómetros, lo cual indica que consumió 0,98 litros. A 1,33 euros el litro, el gasto fue de 1,3 euros.

 

La Peugeot Geópolis 125 ha realizado un consumo medio de 3,05 litros a los 100 kilómetros, bastante menos que la japonesa de medio litro. 0,58 litros son los consumidos por la francesa para realizar el mismo trayecto, realizando un gasto de 0,77 euros.

 

Sinceramente, la diferencia de gasto no amortiza la diferencia de precios (o sí) a medio o largo plazo, pero tal cual están las cosas, ayuda. Siendo realistas, los pobres somos más pobres por culpa de la crisis, pero los ricos lo son aún por la misma razón, que son realmente los que se pueden comprar esta maravilla tecnológica, la reina de la ciudad y, a pesar de que le escueza a los moteros, también de la carretera que es sin lugar a dudas, la Yamaha T-Max.

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