Prueba Yamaha X-MAX 300 2017 – Max potencia, Max calidad

  • Por David García de Navarrete

La Yamaha X-Max 300 es ahora más potente que antes, pero no sólo eso. Destila calidad y demuestra como Yamaha sabe hacer unos scooters prácticamente perfectos.

Los Yamaha X-Max no son desde luego nuevos. Aparecieron en el 2005 y con el tiempo se han convertido en una de las grandes referencias de su segmento, concretamente el de los scooters “premium” de media cilindrada.

¿Y esto que significa? Pues que son scooters de gama alta, muy bien terminados y diseñados. Cuentan con una potencia no desbordante pero desde luego si más que suficiente- tengamos en cuenta que la “hermana mayor” de esta 300 es el scooter deportivo por excelencia, el T-Max 500-y Yamaha ha logrado posicionarlos como uno de los referentes en cuanto a calidad de todo el mercado. Por eso, en este caso, estamos hablando de que la Yamaha X Max 300 esta prueba cuesta 5. 699 €, lo que desde luego a muchos les puede parecer un elevado precio… pero eso es porque aún no se han montado en ella.

PRUEBA YAMAHA X-MAX 300 2017: cambios

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Esta Yamaha X Max 300 es la cuarta generación de la familia, que había sido conocida sobre todo por sus motores de 250. Así, ha pasado del cuarto de litro a 292 cm³, por lo cual su potencia ha pasado de 20,4 CV a los actuales 28 a 7. 250 rpm. Si, desde luego es un salto más importante que ha supuesto un gran esfuerzo en el diseño del motor y en toda la electrónica. Por ejemplo, sorprende lo poquísimo que vibra y lo suave de su funcionamiento, pero también en detalles como que podemos disfrutar de un control de tracción fácilmente desconectable (o conectable, según quieras) presionando un botón tres segundos. Por supuesto, también incorpora el ya obligatorio ABS.

En cuanto al diseño, está claro que todo ha cambiado. Llama la atención toda la iluminación Full LED, con un frontal de diseño afilado y agresivo que busca recordarnos al de la familia deportiva como la Yamaha R1 o la nueva R6, y también a su hermana mayor T-Max.

Más tecnología. La llave es “wireless”, por lo que te basta con llevarlo en el bolsillo. Sólo tienes que girar el conmutador que está donde normalmente encontraría la cerradura, para poder la función que necesitas: abrir el depósito de gasolina o el asiento, bloquear la dirección o, por supuesto, el arranque. Como incorpora muchas funciones, la verdad es que necesitas usarlo unos cuantos días para aprenderte exactamente su funcionamiento.

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El espacio para la carga también ha mejorado espectacularmente. Concretamente, el espacio bajo el asiento se incrementa un 18%, teniendo ahora 45 l. de capacidad, ¡que es mucho espacio!. De hecho, caben dos cascos integrales con una holgura que te permite meter muchas más cosas entre ellos. Esto se ha conseguido también gracias a aumentar la anchura del habitáculo, lo que junto al acolchado del asiento puede aumentar demasiado el arco de la pierna para los más bajos. No obstante, Yamaha también ha pensado en ello e incorpora detalles como una plataforma recortada por los lados. Por si esto fuera poco, también tiene dos guanteras laterales con tapa a los lados del escudo, teniendo la izquierda cerradura y toma de corriente.

Además, la Yamaha X Max 300 tiene tanto pata de cabra como caballete central, por lo que puedes aparcar fácilmente desplegando la lateral (no es fácil pasar la pierna por delante por la viga central) o dejarla totalmente vertical en el garaje para que ocupe menos o para facilitarte meter toda la carga bajo el asiento.

El chasis es nuevo,3 kilos más ligero, y que logra una estabilidad realmente efectiva junto con su llanta delantera de 15 y la trasera de 14.

PRUEBA YAMAHA X-MAX 300 2017: rodando

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Cuando te montas por primera vez sobre esta X Max, y has logrado cogerle el truco al conmutador del arranque, lo colocas en posición ON y ves como todo el nuevo cuadro digital se chequea y te aparece un mensaje de saludo: Welcome on Board. Después, acariciando el botón de arranque el motor cobra vida con unas vibraciones tan mínimas que te sorprenden.

Giras el acelerador y se nota el trabajo hecho para facilitar su uso. Desde ralentí sale con fuerza, pero muy controlada y lejos de la agresividad de otros modelos. Tanto la inyección como la transmisión te empujan hacia delante con fuerza, pero al tiempo con progresividad. Muy bien.

La ergonomía está muy bien conseguida, y además hay que tener en cuenta que tanto la pantalla como el manillar se puede modificar en dos posiciones para adaptarla a la que más te convenga. Según nos venía de serie, la pantalla protege perfectamente incluso a gente bastante alta, hasta de 1,80 más o menos. A pesar de poder rodar muy rápido con ella, puesto que logra alcanzar hasta los 150 km/h. aproximadamente, la protección es buena incluso en las manos, puesto que el escudo frontal incorpora unos pequeños deflectores. Por otro lado, la estabilidad es impecable en cualquier circunstancia. En curvas rápidas casi no se mueve, y en las lentas sí que notas el centro de gravedad un poco alto, pero nada en absoluto criticable. Aquí también se nota su tija tipo moto y el buen ajuste de la horquilla. Los amortiguadores traseros cumplen, pero se notan un poco más justos cuando vas con pasajero y carga.

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PRUEBA YAMAHA X-MAX 300 2017: conclusión

A nivel estético es realmente bonita, incluso en un color poco lucido como el de nuestra moto de pruebas. En cuanto electrónica, equipa todo lo que necesitas, y de hecho cosas que ni siquiera hubiera soñado hace pocos años en un scooter de este segmento. Por ejemplo, el control de tracción que te saca de algún apuro en el deslizante asfalto de la ciudad lleno de manchas de gasoil y baches. Cierto que es bastante intrusivo y a veces entra en acción demasiado pronto, ¡pero funciona!, al igual que el ABS.

Su capacidad de carga te deja absolutamente sorprendido porque realmente no parece tan grande, y también la eficacia y potencia de su motor casi te hace pensar que todos sus competidores directos son un poco pobres a este respecto.

No obstante, también tienen algún punto mejorable. Por ejemplo, un scooter de gama alta, esta envergadura y este precio sí que deberían tener un freno de mano para poder parte de seguridad en cualquier sitio inclinado, y quizá incorporar amortiguadores traseros de más calidad.

Pero da igual. Sobre la Yamaha X Max 300 tendrás la sensación de estar montado sobre un scooter rápido, con tecnología y un cuidado por el detalle como casi ningún otro, así que te gustará tanto como a mí.

 

 DESTACABLE  

  • Motor
  • Tecnología
  • Capacidad de carga

 MEJORABLE 

  • No tiene freno de mano
  • Amortiguación trasera mejorable
  • Precio algo elevado

 

  VALORACIONES

 

Respuesta motor9,0
Cambio
Comportamiento en carretera8,5
Paso curva7,5
Confort8,5
Frenos7,5
Posición conducción8,5
Equipamiento8,0
Prestaciones8,5
Consumos8,0
Nota media8,2

 

 YAMAHA X-MAX 300 2017 – Breve ficha Técnica

Motor: monocilíndrico, refrigerado por agua, cuatro válvulas

Potencia: 28 CV

Alimentación: inyección electrónica

Chasis: doble cuna de acero

 

Precio: 5. 699 €

 

 

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